
Siempre es un placer indescriptible adentrarse en un bosque y “perderse” en él durante cuatro horas, un guapo paseo escudriñando parte de los preciosos detalles que el bosque de El Gumial nos ofrece. Una excelente opción de disfrutar de la Naturaleza sin pegarnos una gran pateada, por encima de Felechosa, en Cuevas, desviarse un poco de la carretera que nos sube al Puerto de San Isidro y…. ¡a disfrutar!
Recorrido: Cuevas (775 m.a.) - Desvío K-16 Carretera AS-253 (790 m.a.) - Río San Isidro (850 m.a.) - Cabañas de La Llana (930 m.a.) - Bosque de El Gumial - Arroyo de Alba o Gumial (1175 m.a.) - Braña de El Gumial (1320 m.a.) - Inicio camino de retorno por los mismos jitos hasta Cuevas (775 m.a.).
Mapas ING: 079-I "Felechosa" (1997) y 079-III "Cerulleda" (1997) / Distancia: ± 10,0 Kilómetros = 5,0 x 2
Señalizacion: Si, PR AS-48 "El Fielato - Cuevas".
Este pequeño reportaje describe alguno de los pequeños detalles que te puedes encontrar en este corto paseo a la vera del arroyo del Alba o de El Gumial, el mismo no está realizado en el mismo día. El último día de octubre del 2009 nos acercamos por primera vez hasta El Gumial, realizamos el recorrido de una tacada, hasta la Braña, dos años después volvimos al bosque y nos fue imposible alcanzar la cota de los 1320 metros de altitud, la pretensión no era esa, lo que queríamos era disfrutar mucho más de los pequeños detalles que, en parte, ya conocíamos y descubrir otros nuevos. Aquí vamos a realizar un enlace de las dos, la primera parte hasta el entronque con el arroyo y después lo realizado dos años atras.

(Cuevas - Felechosa, Concejo de Aller, Asturias, ± 0,0 K / 775 m.a. / Carretera AS-253)
Este recorrido está señalizado con el PR AS-48 "El Fielato - Cuevas", comienza a mitad del puerto San Isidro y a la sombra del Pico Fuentes y Los Castillones desciende hasta Cuevas por la braña, arroyo y bosque de El Gumial. Nosotros olvidaremos este sentido de la marcha y comenzaremos por el final, desde Cuevas, y daremos, más o menos, la vuelta a la mitad, ¡Eso sí!, aprovecharemos la señalización, la cual siempre viene muy bien por si nos despistamos.

(Abandono carretera AS-253 K.16, ± 0,3 K / 790 m.a.)
Según caminas por la pista lateralmente observas tres grandes tajos, el primero es el Riopinos, el segundo el de El Gumial y el último el de la foz de Alba, al principio dudábamos de cual sería el nuestro, pero ahora ya tenemos claro que aunque parezca que vamos al último, esto no es así, a nosotros nos interesa el tajo del medio, aunque para ello el ancho camín nos lleve casi hasta el final, en el dibujo de nuestro recorrido sobre la aplicación Google Earth se observa con claridad la vuelta que tenemos que realizar para adentrarnos en él.

Hubo un momento en el cual otra vez pensamos que la excursión se terminaba, nos encontramos con una partida de cazadores, ¡uff!, era tarde y pensamos que ya estaban de retirada, ¡así fue!, preguntamos y nos lo confirmaron, la caza ya estaba terminada estaban esperando por los últimos compañeros, ¡menos mal!

La verdad que tardamos un poco en llegar al río de San Isidro, el camín estaba lleno de ablanos y Mary no se resiste en sacar la bolsina para tratar de llenarla, además el aire ayuda a que los últimos caigan. Con la bolsa mediada llegamos al estacón que nos indica que tenemos que girar a la derecha y cruzar el río por un rustico puente, el cual nos parece imposible que aún perdure allí.

(Río San Isidro o Braña, ± 1,60 K / 850 m.a.)

La parada fotográfica en el río de San Isidro, tambien conocido como Braña, casi recien nacido a la sombra del pico Toneo, nos llevó más de media hora, como no llevaba mucho caudal nos fajamos un poco y le sacamos unas cuantas fotos, las hojas caidas sobre el curso del agua eran un buen motivo para sacar unas cuantas guapas postales.

Trabajo costó soltar la cámara y continuar nuestro camino, ahora deshaciendo casi el camino andado, pero por la otra vera del río, una buena traza nos invita a caminar ligeros pero esto resulta casi imposible, hoy no vamos de marcha, eso tocó ayer, por la Sierra de Llagos, hoy toca relajarse y disfrutar, y, si se tercia, sacar unas cuantas guapas postales de la parte alta del concejo que nos vió nacer, Aller.

Mary, entre foto y foto, sigue llenando la bolsa de ablanos, ella no para, esto siempre me trae lejanos y guapos recuerdos, siempre asociados al Yaky, cuando íba a coger una ablana y él metía el hocico y rápidamente me la quitaba, ¡serás castrón!, le decía.

Recriminando Mary mis muchas distracciones y retrasos llegamos a una zona de cabañas, el mapa que llevo parece que indica que son las de El Carrozal, aunque seguro que meto la pata y se llaman de otra manera, es el riesgo de poner nombre a las cosas pero....

Seguimos nuestra marcha, no contabilizo el tiempo, eso no importa, solo le pido a Mary referencias kilométricas y tomo la altitud, un poco más arriba de las primeras cabañas, después de superar una pequeña cuesta, nos encontramos con otras, en este caso el GPS marca que estamos en La Llana, a los pies del bosque del mismo nombre.

(Cabañas de La LLana, ± 2,00 K / 930 m.a.)
A partir de La Llana podemos decir que nos adentramos en el bosque de El Gumial, vamos girando suavemente a la izquierda y nos adentramos casi en una foz, la que ha formado el arroyo de El Gumial o del Alba, aunque la tupida floresta se impone ante los contrafuertes calizos, aunque a nosotros.... ¡qué nos importa!

El aíre sigue soplando con fuerza, cuando disparamos hacia los árboles las fotos salen casi siempre movidas, no hay manera de que las hojas esten quietas en ningún momento, así que nos recreamos, fotográficamente hablando, en el líquido elemento, ya que nos encontramos con una canalización que nos aporta un bello escenario.

Es difícil avanzar, cada poco nos salimos del camín principal y bajamos a sacar otras muchas asemeyas (fotos) más, Mary por un lado y un servidor por otro, así hasta perder la noción del tiempo y perdenos de vista, tal es la abstracción del momento que uno no se da cuanta de que el tiempo pasa y que no estás solo, pruebas una y otra vez a fotografíar el mismo motivo.


Cuando volví al camín principal me dí cuenta de que estaba solo, Mary no estaba por allí, -¿Dónde habrá ido?, tiro bosque arriba para pillarla, voy rápido y me doy cuenta de que no puede haber avanzado tanto, por lo que doy la vuelta, no la veo, la llamo unas cuantas veces, a la vez que continuo descendiendo, al poco aparece por un camín lateral, ¡jo!, -¡Menudo susto!, -¡Ya creí que te había comido un llobu!, aguanté el chaparrón estoicamente y continuamos la marcha con frases como... -¿A dónde ibas tan lanzau?, -¿Nun te das cuanta que yo no puedo correr tanto?, -¿Qué me iba a pasar?, etc...

Tras secar el chubasquero del chaparrón de Mary continuamos la marcha, ya por el camín principal, ahora los árboles son los verdaderos protagonistas, el murmullo del arroyo se oye muy en lo fondero de la foz, el recorrido no deja de subir en ningún momento, aunque este pequeño detalle no se aprecia, las distraciones son muchas y uno no va nada preocupado del desnivel que vamos superando.

Según vamos pillando altitud el color se va volviendo mas cálido y la alfombra más gruesa, el viento otoñal, el de "les casteñes" que decimos, sigue ocasionalmente zarandeando las esbeltas fayas, cuando "bufan" mucho da un poco de temor, nos confiamos a la robusted de las mismos para seguir con cierta sensación de seguridad, aunque....


La señalización por el bosque no es muy generosa, aunque tampoco lo podemos afirmar con rotundidad, ya que nos preocupamos más de otros detalles que del recorrido en si mismo, pero creemos que la dirección a seguir es muy intuitiva, continuar avanzando camín arriba procurando no perderlo de vista en alguna de nuestras incursiones laterales para apreciar detalles varios.

¡Al fín!, después, en esta ocasión, más de dos horas disfrutanto de este precioso recorrido, de poco más de tres kilómetros, alcanzamos el objetivo deseado, la visualización de la consecución de pequeñas y encadenadas cascadas del arroyo de El Gumial o del Alba, un lugar inmejorable para posar la mochila, volver abrir el trípode y.... ¡Fotografiar!!!!, pero una voz detrás de mí clamaba: -¿Cuándo comemos?

(Arroyo de Alba o Gumial, ± 3,70 K / 1175 m.a.)

Cuando acabamos de comer eran cerca de las cuatro y media de la tarde, aún nos quedaba poco más de un kilómetro para salir de la boscosa foz y alcanzar las praderías de la braña de El Gumial, el recorrido que faltaba ya lo conocíamos de la anterior ocasión, el objetivo del día estaba cubierto sobradamente, así que no tubimos ningún reparo en volver al punto de partida, regreso que realizamos repasando los guapos detalles que ya nos resultaban muy familiares aunque no por ello dejamos de contemplarlos.

(Dibujo del recorrido de las dos jornadas sobre del Google Earth)
Al principio del reportaje ya comentaba que en la jornada de hoy no realizaríamos el recorrido completo, el que figura en rojo en el dibujo del recorrido sobre la aplicación Google Earth, pero no por eso vamos a dejar el reportaje incompleto, ¡no señor!, tiraremos de archivo y de memoria, buscamos en nuestro disco duro las fotos, tomadas hace dos años, además del video que grabamos, y continuaremos la marcha, marcada en el dibujo de azul, hasta la la Braña de El Gumial, a los mismos pies de los guapos dosmiles del Concejo de Aller.
La continuación y muchas cosas más lo podeis seguir en nuestra web, el número de fotos en muy amplio así que:
http://www.jfcamina.es/rutas/099-jfc-Gumial/099-jfc.htm
Espero que todo lo aportado nos anime a realizar una visita por este precioso bosque del Alto Aller, este "finde" puede ser una buena ocasión.
Un saludo para tod@s.

http://www.jfcamina.es/




















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. Además
, no tengo perdón ya que no conozco esa zona del Gumial y me quedaría de maravilla acercarme por ese bosque para intentar subir al Nogales por dicho itinerario. Así que con tu permiso, me la apuntoooooooo 

