Partimos de Pendones, población de la que parte la ruta al Tiatordos (entre otras), pero nosotros nos dirigiremos hacia el Maciédome por la pista que va a Vega Baxu, al llegar a la Gargasa dejamos el camino de Vega Baxu para adentrarnos en una zona boscosa.

Subimos por el interior del bosque del valle de Corralín para llegar a la Llongar, con magnificas vistas que nos acompañarán el resto de la ruta

Una vez atravesado el bosque seguimos subiendo por una zona de piornales para llegar a la majada de Pandevilla, precioso lugar.

Con excelentes vistas

El Cueto Negro

El Tabayón del Mongayu

El Cantu L'oso y el monte Fabucao

y ya teníamos en frente el Maciédome, al que nos dirigimos

continuamos nuestro camino volviendo irremediablemente la vista atrás, una y otra vez


se podía ver la Vega Pociellu, que visitaríamos la siguiente semana


Subimos al Maciédome, pero la niebla no nos dejo ver nada, incluso llego a llover durante un buen rato.
La collada del Llagu al bajar del Maciédome, detrás el Campigüeños

Desde esta collada tenemos la posibilidad de bajar directamente a Pendones por Recuencu y la Foz de Congostín

Pero nosotros daremos un rodeo atravesando el bosque de Pandellanza, para llegar a la majada del Tiatordos

Cruzamos el bosque lentamente y en absoluto silencio, disfrutando de su magia



Desviándonos ligeramente del sendero nos asomamos a un saliente en el bosque, que a modo de balcón nos mostraba este maravilloso paisaje

Pendones

El Maciédome y Pandellanza

Pandellanza bajo nuestros pies

Os dejo una panorámica desde este balcón natural

Hacer click en la imagen para ampliar
Seguimos nuestro camino por el interior del bosque


Hasta llegar a la fuente de Xeruz, donde nos despedimos del maravilloso bosque de Pandellanza que hemos tardado mas de 1 hora en cruzar

Poco después llegamos a la majada del Tiatordos

A partir de aquí ya era terreno conocido, pero curiosamente fue donde nos perdimos, en lugar de bajar por la Foz de Palombar nos fuimos mucho mas al Oeste y acabamos en Braña Maída para bajar después junto al río.

Aunque no teníamos ni idea de donde estábamos hasta llegar a Pendones, pero por suerte, el sentido de la orientación, esta vez nos funcionó.
Por último una cabaña que nos llamo la atención, no estaría mal tener una cabaña en un lugar como este


Fueron unas 8 horas de ruta, mas de 20 km. y unos 1100 m. de desnivel que merecieron la pena y que habrá que repetir en primavera con mejor tiempo.
Un saludo




















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