La obra, de un millón de euros, acabará en septiembre, con una temporada de retraso
Pola de Lena,
Beatriz G. FANJUL
La Dirección General de Deportes inició el pasado viernes las obras de instalación de cañones de nieve artificial en la pista de esquí de El Tubo, en la estación invernal de Valgrande-Pajares. El proyecto, que incluye la instalación de 29 cañones y la ampliación de la sala de máquinas con nuevo equipamiento, permite a la estación de Pajares optar a la organización de campeonatos de esquí nacionales e internacionales, ya que recientemente la pista de El Tubo ha sido homologada como stadium de competición por la Federación Internacional de Esquí. Se convertirá en un referente en el Cantábrico. Será la única pista homologada para competiciones de toda la Cordillera, que, además, cuenta con nieve artificial.
La actuación, que acumula varios meses de retraso, tiene un presupuesto total de 1.116.000 euros y está siendo realizada por la empresa italiana Snowstar S. P. A. La previsión de la compañía es que los trabajos estén concluidos para la primera quincena de septiembre, con el objetivo de que la innovación artificial esté lista para la próxima temporada. No obstante, el proyecto se está desarrollando con retraso ya que, inicialmente, el Principado quería haber tenido lista la actuación la pasada temporada invernal.
Con esta inversión, el complejo invernal de Pajares tendrá ya cinco kilómetros esquiables con nieve artificial, casi un 24 por ciento del total de kilómetros de la estación. La obra ha comenzado con la apertura de zanjas a lo largo de la pista para instalar tubería de agua y aire, así como el sistema de comunicaciones y energía eléctrica, para posteriormente colocar las arquetas y cañones de nieve artificial.
No es la única inversión pendiente en Pajares. El Principado acaba de sacar a licitación los trabajos para someter a revisión tres telesillas del complejo, por importe de 225.000 euros. Los exámenes, obligados por ley, consistirán en revisar todos los ejes, poleas y tornillerías de los telesillas para comprobar su estado y sustituir aquellos que se considere necesarios. Al coste que supone la inspección, hay que añadir la inversión de los materiales que tendrán que ser sustituidos por otras piezas nuevas.
Fuente: Lne.es

Foto (C) La Nueva España

Foto (C) Vitorin - Valgrande-Pajares.net


















Encuesta


Autor




En línea




