Los expertos consideran que en los próximos meses se llegarán a localizar otros tantos ejemplares Ya se ha constatado la muerte de la primera cría
L. L. R./GIJÓN

DEGAÑA. Una de las osas con crías nacidas este año. / PATRULLA OSO DEL PRINCIPADO
La Patrulla Oso del Principado ha localizado en lo que va de año cinco hembras con crías en la población osera occidental. En total, los expertos han constatado la presencia de trece oseznos en la zona compartida con León y que acoge el mayor número de ejemplares de la especie, que se sospecha superan el centenar. Con estas cifras, el guarda mayor del grupo dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, Miguel Fernández Otero, considera que este años se alcanzará la cifra récord de oseznos registrada el pasado en esa población, que fue de 24, y que supone una esperanza para la especie en peligro de extinción.
Esta optimista previsión tiene su base en la experiencia de años anteriores, cuando a estas alturas del ejercicio el número de oseznos detectados acabó siendo la mitad de la cifra definitiva. Por eso, Fernández Otero prevé que en los próximos meses se avistarán «cuatro o cinco osas más» con crías nacidas en enero, fechas en las que las osas paren en plena hibernación. Por eso, «creemos que se repetirán los datos de 2005».
Sin embargo, no significa esto que la población vaya a crecer en la misma medida, ya que muchas de esas crías no sobreviven. De hecho, el guarda mayor advierte de que en una espera realizada el pasado sábado por la Patrulla Oso a una camada en Leitariegos ya se detectó la falta de un osezno, con lo que lo más posible es que haya muerto.
La causa más probable es que lo haya sacrificado un macho en celo que pretendía montar a la madre. «El año pasado detectamos tres infanticidios», señala Fernández Otero, aunque también señala que las muertes por causas naturales entre los oseznos tampoco son extrañas.
Además, una vez pasados los primeros meses de vida aún no se terminaron los riesgos para los osos. «Tienen una época crítica cuando dejan a la madre», al año y medio de edad, momento que coincide con la época de celo. Entonces es cuando se encuentran solos en la montaña y corren el riesgo de morir. «En años anteriores sí hemos detectado que en esta fase algunos desaparecen».
Además del seguimiento de la población osera y la realización del censo de crías, la Patrulla Oso del Principado se ocupa de la elaboración de los expedientes de indemnización de daños provocados por los plantígrados. Según explica su guarda mayor, al año estudian unos 150 casos, la mayoría de ellos referidos a destrozos en colmenas. Sin embargo, también se dan casos de ataques a animales, como cabras, ovejas, vacuno e incluso algún potro, y daños en plantaciones de cerezos.
Muestras genéticas
También se ocupa este grupo de realizar el trabajo de campo enmarcado en un convenio de investigación entre el Principado de Asturias y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con el fin de detectar la presencia de osos en otoño e invierno y conocer los itinerarios que siguen. Y, por otra parte, recogen muestras genéticas utilizadas en un proyecto de la Universidad de Oviedo.
Tras varios años en el monte, los cinco agentes que forman la patrulla, repartidos por los diferentes concejos oseros del Principado, han detectado la creciente presencia de turistas que irrumpen en la montaña en busca de osos. Sin embargo, cuando se le pregunta a Miguel Fernández por la posibilidad de organizar visitas guiadas, tal y como propuso la Fundación Oso Pardo, evita pronunciarse, baja la mirada y menea la cabeza.
Fuente: www.elcomerciodigital.com




















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