Punto de partida: los Invernales del Texu, junto a Sotres. Un lugar precioso que quizá pasa desapercibido para muchos montañeros que sólo ven en él un aparcamiento donde dejar el coche, pero que también tiene su encanto:

El día se presenta bastante gris. Sopla un húmedo viento del norte que condensa oscuras nubes al chocar contra las montañas.
En la foto, el Escamellau sobre las Vegas del Toro:

A la derecha del pico se abre el Valle de las Moñetas, que converge en las cercanías de las Vegas del Toro con la canal de Fresnedal, ruta habitual para subir a Peña Castil.
Recinto para ganado y arriba a la izquierda el Valle de las Moñetas:

Un sendero asciende por el valle desdibujándose con frecuencia al atravesar el típico terreno de Picos dominado por la caliza. Después de unas dos horas, y tras pasar junto a una gran sima y una explanada cubierta de hierba (el Llagu Viejo), aparece el pequeño Lago de las Moñetas. Lo encuentro cubierto por una finísima capa de hielo y nieve. Sus aguas son de una transpariencia difícilmente fotografiable:

Esta otra foto da una idea de su tamaño:

A la derecha de la collada situada justo encima del lago hay dos montañeros.
Detrás se adivina la niebla que terminó por hacer aconsejable dar la vuelta, aunque de vez en cuando algunos rayos de sol iluminaban los neveros de las laderas del Escamellau (en uno de los neveros puede verse gente, manchitas negras que nos recuerdan nuestra insignificancia frente a la naturaleza) :.

Así que media vuelta y en un rato estoy de nuevo en las Vegas del Toro. Aquí abajo el mundo parece distinto:

Como me sobra tiempo y la verdad es que no apetece regresar a la civilización antes de lo estrictamente necesario, tiro hacia arriba por la pista que sube a los Puertos de Áliva.
Praderías de Áliva y el río Duje:

Peña Olvidada y Peña Vieja:

La pista de Áliva discurre por encima de la Llomba del Toro, una antigua morrena glaciar.
Vistazo hacia el norte. Ahora el Macizo Oriental queda a la derecha. En la foto, algunas de sus cumbres:

El pedrusco que se ve junto a la pista es el llamado Castillo de la Llomba.
Por último, ya regresando, una foto curiosa:

A la izquierda Cantabria, a la derecha Asturias. Si es que hasta el color de la hierba tiene fronteras :-d.
Saludos




















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y con las lluvias de esta semana... 

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