Así pues el día 29, a las 9,05 de la mañana, comenzaba la andadura desde la curva de El Escalar, situada unos kilómetros arriba del allerano pueblo de Santibáñez de Murias. Por una pista, de las innumerables que la actividad minera dejó en esta zona, vamos ascendiendo los primeros metros de desnivel que sirven para entrar en calor en una fría mañana. Tras pasar el cruce con la pista que viene de Las Mestas, por donde regresaremos por la tarde, seguimos la indicada como Picos de la Liebre.

Los restos de la actividad minera se dejan ver en forma de abandonados cargaderos, básculas, escombreras…. La nieve, según ganamos altura, va adueñándose del terreno

Mientras a nuestra derecha vemos el valle de las Mestas y la pista por la que regresaremos

Poco más arriba, pese al ejercicio, hay que arroparse

Pues no sólo el paisaje tiene un aspecto gélido sino que la temperatura es baja

Así llegamos al final de la pista debiendo tomar ahora un sendero por el que entre brezos helados avanzamos ganando altura

Hacia el canto La Quemaona, antesala de los picos de la Liebre

De los que daremos cumplida cuenta en sucesivas subidas y bajadas





Al igual que del Pico el Cotón


(vista hacia atrás)
Y posterior ascenso al Cuaña, ya superados los dos mil metros de altitud,


Tras él, avanzamos por el alto del cordal, encontrándonos con la cruz instalada en una cota intermedia por radioaficionados

Continuando al encuentro de El Estorbín

Momento en el que abre una ventana que nos permite ver las Ubiñas por encima del cordal que une el Camparón con el Tres Concejos

Hacia atrás todo el cordal que llevamos recorrido

El valle de Mestas por el que regresaremos

Y frente a nosotros, el Estorbín

El frío es intensísimo y a media pala del pico hemos de calzar los crampones para poder progresar con seguridad

En la cumbre, el tiempo justito para sacar un par de fotos, hacer un brindis por el 2012

(foto: monchu)
Y como tiros para abajo

Cuando descendemos lo suficiente para protegernos del gélido viento, hacemos un alto para picar algo

Y continuamos el largo descenso hacia el valle de Mestas que se adivina allá abajo

Proseguimos el descenso

Para nuevamente adentrarnos en una zona de matorrales helados

Por el que llegamos a la cascada de Negríu que casi no podemos verla en todo su esplendor por la neblina

Tras las fotos de rigor seguimos hacia las cabañas que vemos mas abajo

Viendo alguna que otra cascada

Y deleitándonos con alguna nota de color que rompe el monótono blanco y negro del paisaje

En las cabañas, hemos de saltar la muria

para bajar al arroyo que nos regala esta nueva cascada

y, una vez cruzado, ya por la vertiente este del valle continuar a media altura por caminos

vadeando algún que otro arroyo

para seguir adelante

hasta enlazar con la pista que baja del cordal de Carroceu

por la que dejando atrás el valle de Mestas

pasaremos a la otra vertiente del mismo y llegar al cruce por donde en la mañana seguimos en ascenso hacia los Picos de la Liebrey de ahí bajar nuevamente a la curva de El Escalar dando por finalizada esta ruta.
Personalmente comentar que como cierre de un año en el que pude disfrutar a tope de nuestras montañas, esta ruta supuso un colofón al mismo que será difícil de olvidar. Ha sido sobre todo, una ruta realizada junto a un grupo de amigos extraordinarios con una manera de ver y disfrutar la montaña muy similares, generosos en compartir el esfuerzo y siempre al tanto de los demás. En lo estrictamente material: 8 picos, 1600 mts de desnivel acumulado, 20 kilómetros de marcha y 9 horas de camino, hacen de ella la mayor que he realizado nunca.
Tras ésto, tan solo desearos a TODOS un Feliz año 2012!!!!!




















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