Jornada importante. Se superan los 4000m con la opción de visitar Lava Tower a poco más de 4600m. Es el día más largo con la excepción del día de cima y también uno de los más espectaculares…Salimos de Shira Camp hacia el Este, remontando un auténtico río de lava petrificada que gana altura poco a poco, lo cual es perfecto para nuestra adaptación.

En lo personal estaba muy centrado en el tema “hidratación”, para mí una de las claves, ya que por 1ª vez me encontraría a más de 4000m. La cumbre del Kili envuelta en nubes estas primeras horas…

Aunque no iban a durar mucho…

La cumbre del Kili no se ve desde este punto, está en esa zona pero hacia la cara interna del cráter.

Dejamos atrás el bastión occidental de la montaña, al fondo el volcán Shira. Se aprecian perfectamente los escarpados límite de su enorme cráter, este último de color claro.

Una paradita para reponer fuerzas.

A medida que ascendemos cada vez hay menos vegetación. A partir de los 4000m nos encontramos un paisaje lunar…

En algunos puntos el camino discurre entre grandes bloques piroclásticos.


Comenzamos a ver el campamento junto al cual haremos la parada para comer. En ese punto se bifurca el camino hacia Barranco Camp. Por un lado está la opción de bajar directamente a nuestro campamento o subir hasta Lava Tower (4600m).

Paramos a comer a unos 4400m pasadas las 11:00. Como anécdota comentar el extraordinario apetito que me acompañó durante todo el trekking debido a que el organismo quema muchas más calorías en altura. A los que tampoco faltaba el apetito eran a nuestros inseparables córvidos.

Continuamos hacia Lava Tower, de camino nos encontramos algunas tiendas, seguramente de montañeros que utilizan otras vías de ascenso a la cumbre.

Me fijo en una gran brecha en uno de los pilares occidentales de Kibo, en esos instantes recuerdo un par de brechas, una muy conocida en Pirineos, la otra menos famosa en la Cordillera Cantábrica.

Cada vez más próximos a esta vertiente de la montaña (SW) que presenta unas dimensiones extraordinarias.

Un privilegio el poder contemplar estos glaciares que no hace mucho tiempo ocupaban una extensión enorme.

Atravesamos el lecho de un riachuelo, ahora seco, que tras la época lluviosa irá desbordado debido al deshielo, según me comenta uno de los guías locales.

Nos reagrupamos antes de llegar a la cota máxima de la jornada.

Aquí Lava Tower unos metros por encima de los 4600…

Y una mirada hacia atrás, parte del trecho recorrido en estos últimos metros, con Shira al fondo.

La alegría es muy grande por estar aquí arriba en tan buenas condiciones. Se refleja en las caras de los compañeros, que trepan hasta una pequeña cresta…

Son momentos que no se olvidan fácilmente, emociones contenidas con la intuición de que se ha dado un gran paso y el espectáculo añadido que ofrece esta vertiente del Kili.

Por ese camino ascendente discurre una de las rutas menos conocidas en las que se alcanza la cima en 3,5 horas desde el último campamento a unos 4800m, creo recordar. Está claro que es una vía apta para gente muy bien aclimatada.

Hacemos una parada larga para adaptarnos mejor a esa altitud junto a unas tiendas.

Hidratamos bien mientras nos recreamos con las vistas…

Iniciamos el descenso hacia el Barranco.

Con estas vistas hacia la montaña…

Hacia el sur el perenne mar de nubes…

La cara sur de Lava Tower ofrece estas formaciones.

Hacia el W emerge la figura del Monte Meru, otra isla en medio de la sabana africana.

Vamos dejando atrás la vertiente más occidental, lo cual nos permite una mejor visión de sus glaciares.

La ida y venida de las nubes originan continuos cambios térmicos y visuales.

Al adentrarnos en la parte inferior del Barranco, cerca de los 4000m, aparecen las lobelias y los senecios gigantes. En algunos lugares forman agrupaciones…

La planta Lobelia deckenii consiste entre una y ocho rosetas, todas conectadas bajo tierra. Las rosetas individuales crecen rápidamente con buenas condiciones y la planta reduce su tamaño si las condiciones no son favorables. Es la única especie de lobelia que vive en el Kilimanjaro.

Una parada para hidratarnos y las fotos de rigor junto a este enorme senecio.

El agua de deshielo discurre por el Barranco posibilitando la existencia de esta excepcional vegetación. En algunos lugares forma pequeñas cascadas como la de la foto de unos 3 metros.

Algunos senecios quieren rivalizar con su altivo entorno.

Continuamos el descenso, estamos próximos al campamento. Al fondo a la derecha observamos el inicio del recorrido del 4º día camino de Karanga Camp.

Tenemos que atravesar este “bosque” de senecios gigantes.


Llegamos a Barranco Camp (3950m) tras poco más de 7 horas de marcha (paradas incluidas) y unos 10kms. Jornada excelente para todos y satisfacción al finalizar la etapa.

Estamos a los pies de una enorme pared de 1800m…

Detalle de nuestra tienda. Al fondo el mar de nubes que este día se mantuvo por debajo de nuestra cota, permitiéndonos disfrutar del sol hasta los últimos momentos.

De hecho los guías tanzanos me prestaron una palangana y aproveché la bonanza del tiempo para darme un baño junto al río. Un auténtico lujo que agradeció mi musculatura. Barranco Camp es el lugar donde el acceso al agua es más fácil. De ahí en adelante la cosa se complica y los porteadores tienen que hacer un esfuerzo muy grande para llegar hasta algún riachuelo y subirla hasta los campamentos. Esa noche se mantuvo despejado, permitiéndonos contemplar las estrellas, pero se cayó una helada importante. Por último, comentar lo sorprendente que me resultaba tener cobertura en aquel lugar…

Hasta pronto montañeros !!!




















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. Como comenté, dicho viaje sería un viaje soñado a realizar algún día. Espero que así pueda ser.
, solo con verlas, ya me puedo imaginar lo que puedas haber disfrutado del viaje.

