
Mapas ING: 103-II "Villamanín" (1998) / Inicio y fin : Canseco, Ayto. Carmenes, León.
Recorrido: Puentes antes de Canseco (1200 m.a.) - Inicio bosque (1300 m.a.) - Paseo por el bosque hasta los pies calizos de la Sierra del Mediodía (1480 m.a.).
Distancia: ± 4,0 Kilómetros = 2,0 x 2 / Tiempos: 1 h. 35' horas = 1 h + 35' / Desnivel: 280 mts. de ascensos más su correspondiente descenso.
Terreno: Pista que se va perdiendo, poco a poco, en el bosque. / Señalizacion: No.
Habíamos decidido volver a feriar algo hasta el pueblo de Boñar en León, hacía muchos años que por allí no íbamos y queríamos revivir viejas costumbres. Tras comer y reposar un poco en el Soto, a la vera del río Porma, y a la vista de que observábamos que el otoño había comenzando con fuerza en la vertiente Sur de la Cordillera recordamos que tenemos unas notas en la mente sobre un precioso bosque por la zona de Canseco. De esta manera iniciamos una pequeña excursión en coche hasta dar con el paraje: Boñar, La Vecilla, río Curueño arriba, Valdepielago, Nocedo, Valdeteja, Valverde, Carmenes, dirección puerto Piedrafita, por la LE-311, en Pontedo, giro a la derecha, y, por la carretera vecinal, CV-103-15, al puente medieval de Canseco. Esquematizandolo fluvialmente, pasamos del río Porma, al Curueño y, finalmente, al Torío.

(Canseco, CV-103-15, Ayto. Carmenes, León, ± 0,0 K / 1200 m.a. / 18:00 h.)
No tenemos que llegar al pueblo de Canseco, unos dos kilómetros antes, justo cuando empieza la foz que nos daría la entrada al pueblo, a mano derecha, nos encontramos con dos puentes sobre el río de Torío, el primero es, más o menos, moderno, unos pocos metros más arriba nos encontraríamos con otro de corte medieval pero a este no tenemos que llegar, cruzaríamos el primero y tardaríamos un poco en aparcar, no hay mucho espacio y lo poco que existe está ocupado por dos vehículos, se ve que no somos los únicos que sabemos de esta preciosa joya bosquera.

Tras conseguir apacar tomamos un pista terrera río de Torío abajo y a los pocos metros gira a la izquierda para ir pareja al regato del Monte Bodón, tras el recodo vemos el bosque pegado a los contrafuertes calizos de la Sierra del Mediodía, aunque el mismo ya lo teníamos divisado desde la carretera que viene de Pontedo.

(Inicio del bosque a la vera del Regato del Monte Bodón, ± 1,0 K / 1300 m.a. / 18:20 h.)
La idea era conocer la ubicación exacta del paraje y ver si el mismo había adquirido la cromática característica de la estación otoñal, así que no tomamos notas, solo llevábamos encendido el GPS para que nos registrara la posición en el mapa y poco más, no tomamos ni distancias ni tiempos, al final, en una servilleta anotamos unos datos que aún perduraban en nuestra memoria.

(A pocos metros de introducirnos en la masa forestal observamos que el otoño cromático ha entrado en ella)

Ante la abundante gama de colores otoñales nuestra cara se iluminó aún más, nos animamos a caminar y desechamos solamente hacer una exploración inicial, así que comenzamos a observar con detalle todos los pequeños rincones que nos vamos encontrarndo en nuestro avance.

(¡Guapo!, ¿no?)

Ya comentamos al comienzo que la ruta que íbamos a la vera de un regato, la propia palabra nos indica que su caudal, en circunstancias normales, no es muy grande, en esta ocasión, a la vista de la sequía de los meses de septiembre y octubre, el mismo apenas se percibe, solo un pequeño surco discurre oculto por las hojas caidas. Mary se resistía a marcharse sin plasmar al líquido elemento con su blanca cámara, insitía una y otra vez hasta que conseguió una guapa postal del Regato del Monte Bodón.

Un servidor se centra más en el camino y sus bordes, una de mis obsesiones, además de los numerosos pequeños detalles que en mitad de él uno se encuentra, unas hojas, una florina o alguna xana Astur recién salida del agua, siempre uno encuentra un buen número de bellos motivos que fotografíar y en el paraje donde nos encontramos los mismos abundan generosamente.

Llegamos a un punto del bosque, donde la pista se ha difuminado dentro del mismo, en el que nos encontramos con las fayas cubiertas con las famosas “barbas de San Jorge”, signo de calidad ambiental, eso que tanto nos gusta a todos, aunque a veces no respetamos nuestro entorno tanto como se merece. Las verdes barbas se entremezclan con el gris plata de la corteza y los verdes-ocres de las hojas, dejandonos unas bellas imágenes, las cuales, en ocasiones nos asustan un poco por su toque fatasmal, otro precioso detalle más para la caja de los tesoros del paraje que estamos explorando.



Son cerca de las siete de la tarde, el cielo azul nos había quedado atrás hace un buen rato, pero hemos subido más de cien metros de altitud, desde que nos adentramos dentro de la masa arbórea, y, poco a poco, volvemos apreciarlo, parece que las copas de las fayas nos dejan ya verlo, parece que estamos llegando a un extremo del fayeu, además incluso, vemos alguna roca caliza que otra.

Sobre la siete de la tarde, una hora después de haber aparcado el coche, alcanzamos una collá lateral de la sierra caliza sobre la que se resguarda el fayeu, una preciosa picacha caliza destaca sobre el resto, miramos el mapa y no nos facilita ningún nombre, tiene una altitud de unos 1800 m.a., un excelente objetivo para otra ocasión, siempre hay que tener motivos extras para volver a parajes tan especiales como en el que nos encontramos, aunque realmente nos sobran.


En esta ocasión el trabajo de reflejar todo lo que hemos contemplado en este corto paseo fue repartido, un servidor se encargó de las fotos y Mary del filmar, el primer trabajo ya lo habéis visto, para el sendo os dejo el link de nuestra web para que piquéis en él y contemplareis todas las fotos, el video y otras cosillas más, espero que todo sea de vuestro agrado:
http://www.jfcamina.es/rutas/095-jfc-MonteBodon/095-jfc.htm
Un saludo otoñal para tod@s los visitantes del foro.

http://www.jfcamina.es/




















Autor



En línea








