El sábado día 8 de este mes (léase el pasado fin de semana en el momento de escribir esto), salimos a disfrutar de las pindias laderas que nos llevaron hasta la cima del Fariñentu, en el macizo de Ubiña.
La ruta tiene unas características muy parecidas a las del Tapinón en cuanto a vistas desde la cumbre y desnivel a salvar (unos 900 m), aunque el recorrido horizontal es menor. El tiempo estimado de subida es de poco más de 2 horas.
Dicho esto, que comience la caminata. Lo primero es sacar el mapa:

El punto de partida es Tuiza de Arriba. Como la excursión se improvisó un poco y no teníamos claro dónde comenzaba el camino, miramos el mapa y decidimos tirar en dirección al Collado del Viso, pero desviándonos a la izquierda nada más pasar la fuente que hay en las afueras del pueblo, hasta llegar al cauce de un riachuelo, que seguimos aguas arriba.
El cauce (el riachuelo no llega a verse) y al fondo los perfiles familiares de la Mesa y la Tesa:

El tiempo andaba algo revuelto y las nubes iban y venían ocultando las montañas, lo que seguramente preocupaba a los montañeros pero no les quitaba el apetito a las ovejas de la foto
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Aproximadamente en la cota 1500 empezamos a desviarnos poco a poco hacia la ladera derecha del valle por el que ascendemos, buscando el camino "bueno" que bordea por ese lado la muralla rocosa situada enfrente. No tardamos en encontrar el camino, que asciende primero en zig zag y luego se interna más a la derecha en unos espolones rocosos, para salir al otro lado (desde aquí la pared del Siagalavá se ve enorme) y subir a continuación hasta un amplio collado que da vista a la vertiente norte.
Y al norte está Peña Rueda:

A la izquierda sale un camino que casi en horizontal se dirige al pie del Fariñentu. Dada su orientación norte, este camino puede estar cubierto de nieve o hielo; nosotros dimos un pequeño rodeo por encima, cerca de la cresta señalizada como Peña de Diego en el mapa, más limpia de nieve que la ladera.
Y al fin el Fariñentu, que nos presenta su lado fácil:

Nada más llegar arriba un sonido parecido al de un trueno prolongado retumba entre las moles rocosas que sostienen la doble cumbre de Los Fontanes:

Pero el sonido no volvió a repetirse. No tengo muy claro si en realidad se trató de un alud. En la foto se aprecian restos de pequeños aludes, el mayor de ellos, por cierto, en el Canalón del Buey, la ruta normal de subida a Los Fontanes.
Sea como sea, lo que llama realmente la atención, lo que atrae la vista inmediatamente al llegar a la cumbre no son otras cumbres, sino lo que tienen debajo: los Puertos de Agüeria.
En la foto, Agüeria y desplomes y parte de la larga cumbre del Fariñentu:

Las dos Ubiñas:

Merece la pena caminar por la cima del Fariñentu hasta que nada nos oculte la alfombra de bosques, prados, riachuelos y pequeñas lagunas de Agüeria (la foto no hace justicia) :

El tiempo estaba empezando a torcerse. La oscuridad crecía por el norte, agazapada detrás de Peña Rueda, y el sol no quiso despedirse sin iluminar con sus últimos rayos el desfiladero de la Foz Grande:

y el desfiladero de la Foz Pequeña:

Luego llegaron las nubes y se tragaron montañas enteras, como el Siegalavá, en la foto:

En esta otra foto un montañero se lo piensa antes de internarse en la niebla:
Está en blanco y negro porque el blanco de la niebla puede hacer que lo veas muy negro si te sorprende en el monte, aunque éste no fuera el caso, teníamos bastante claro por dónde bajar.
Poco antes de llegar a Tuiza nos encontramos con unas viejas conocidas que lo ven todo de color verde con niebla o sin ella:

Saludos





















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Las Ubiñas tengo que conocerlas, aver si un dia al fin me dejo pasar por alli.



