La narración de esta ruta, al contrario que en otras en las cuales puede haber varias opciones de recorrido, es bastante simple ya que desde el punto inicial, trata de engolarse en la arista y seguirla hasta la cumbre. El recorrido por la misma resulta una actividad muy entretenida; mas cómoda de lo que pudiese parecer a simple vista; de relativa facilidad pues aunque hay que echar las manos en muchas ocasiones, la roca es compacta y adherente; siempre se puede ir algo a la derecha de la arista por lo que se evita el “patio” hacia el sur para aquellos que lo prefieran así y las vistas que se van abriendo según se asciende, animan a seguir ascendiendo.
Dicho lo anterior, tras las oportunas presentaciones y primeros cambios de opiniones, iniciábamos la ruta tras haber dejado un coche en Puebla de Lillo e ir con el otro hasta kilómetro y medio pasada la población donde cogimos el desvío a la derecha por el puente de San Tirso, para llegar bajo los mismos contrafuertes de la arista, ya que el regreso íbamos a realizarlo descendiendo por el noroeste hacia el Pradico y de allí a la Puebla evitando así este trayecto por la carretera hasta el punto inicial.
En esta foto tomada llegando a Puebla de Lillo, al regreso, marco orintativamente el recorrido: con puntos rojos a la izquierda, primer tramo de la arista hasta el hombro a 1.679 mts. ( 554 de desnivel desde el inicio); puntos azules, segundo tramo hasta la cumbre (200 de desnivel desde el hombro) y puntos rojos a la derecha, descenso hacia el Pradico.

Así pues, esta es la narración:
Una vez tomada la desviación de la carretera y dejado el coche en la pista, se inicia el ascenso por un talud herboso de fuerte pendiente y sin ningún camino marcado mas que la orientación de salir a la izquierda del contrafuerte rocoso que se ve

(la foto está toamda desde la carretera antes de cruzar el puente)
Aquí ya desde arriba vemos la desviación de la carretera y la salida por encima del talud herboso

Desde el que se encara así el primer tramo de la arista hasta el hombro (punto culminante en la imagen) de la cual nos separa un pequeño canal por cuya pradería travesamos para engolarnos en la arista, nosotros lo hicimos algo mas abajo del árbol que se ve, pero se puede hacer aún mas abajo o incluso subiendo al collado de la derecha y hacerlo desde él

La entrada en la arista marca ya el camino a seguir hacia el hombro

Vista hacia atrás de lo recorrido

Y en este primer tramo se asciende fácilmente por terreno cómodo

Proseguimos el ascenso y a nuestras espaldas comienzan a aparecer Ten y Pileñes con el pico Lago ante ellas

Y el Espigüete tras el llamativo perfil de las montañas de Riaño

Poco mas arriba alcanzamos el hombro desde el que Enol, Lito y Tragu observan el macizo del Mampodre con el pueblo de Redipollos a sus pies

Desde el hombro, así se ve el recorrido de la arista hasta la cumbre

Perdemos unos metros de desnivel para encarar el recorrido de la arista que hacia el sur se abre hacia el pantano del Porma por unas canales alguna de ellas con acceso también hasta la arista

Por la que seguimos progresando por un terreno cómodo

(vista hacia atrás de lo recorrido desde el hombro)
Que pronto da paso a los primeros pasos por roca


Para ir superando sucesivas jorobas por la línea de la arista por las que vamos ganando altura

lo que nos permite ver esta imagen de Picos de Europa a la derecha de peña Ten

y a la izquierda, esta fabulosa imagen hacia el sur presidida por el pantano del Porma y peña Armada

poco a poco alcanzamos una joroba desde la que ya se ve la cumbre

pero que da paso a un circo entre ambas lo que nos obliga a descender unos metros a su derecha y bordear el consiguiente contrafuerte rocoso

desde el que ya se contemplan con toda su grandiosidad las cumbres palentinas , Espigüete; Murcia y Peña Prieta, asomando sobre los picos Riañeses

superado éste, a la izquierda se abre esta bella ventana hacia el sur

mientras que frente a nosotros se abre una canal a la que baja un senderillo y por la que puede subirse de frente a la cumbre. Hay un paso comprometido por una llambria (no se ve en la foto. Está por debajo) que puede suponer algún riesgo dado el patio que se abre bajo él, ante las dudas que supone para Enol y para mí

optamos por encarar el ascenso final por el contrafuerte de la derecha

que sin mayor dificultad

nos deja el la parte alta de la canal que da paso a la cumbre


Las vistas son extraordinarias
Al norte:

Con la antecima del Susarón en primer plano, vemos desde las montañas de Vegarada a la izquierda; las montañas de San Isidro con el cordal que va desde el Torres, una lástima que desde aquí no se ve, hasta la Rapaona; el cordal del Moncayo, desde ésta hasta el Remelende, con el pico San Justo por delante, a la derecha sobre Puebla de Lillo y Cofiñal.
Al este:

La atención es este sector se reparte entre dos focos principales: Picos de Europa por un lado y la montaña Palentina asomando sobre la montaña de Riaño, por otro. Entre ambos, como un tercer foco, el Macizo del Mampodre.
Al sur:

Aquí se lleva la atención el pantano del Porma con la peña Armada dividiéndolo casi en dos; mientras de fondo a la izquierda están las montañas que desde Riaño van hacia Sabero, con Pico Cerroso, Peña Rionda y Peña Corada mientras a la derecha se deja adivinar la amplia llanura de la meseta que desde Boñar se abre hacia Leon
Hacia el oeste:

El Curueño y sus cumbres se llevan la palma aunque también destacan Vegarada y Piedrahita con algunas cumbres ya de Pajares.
Tras el regocijo de estas vistas, toca descender

Y tomamos rumbo al espolón que por el noroeste de la cumbre

desciende hacia el Pradico

que constituye la vía de ascenso mas habitual

Se trata de una larga llomba

(vista hacia atrás)
Que desde la cumbre baja 400 mts hasta el Pradico
Una pequeña campera con fuente y abrevadero

Hasta la que se hace largo el descenso
Finalmente llegamos hasta la fuente

Donde comemos y apigazamos un poco bajo la gran ladera descendida

No sin pasar desapercibidos

Iniciamos el camino y en vez de seguir la pista que pasa por el colladin a la izquierda de El Piñuelo, optamos por seguir por su derecha

Descendiendo por un evidente camino, la pendiente de escorrentía hacia el arroyo Patina

Pasando antes por la vega de la Tejera

Desde la que alcanzamos la pista

Que nos conduce directamente a Puebla de Lillo

Dando por finalizado el recorrido con esta última vista del Susarón.

Como siempre en el blog
http://evaenolyjose.blogspot.com/2011/04/susaron-arista-este.html
podéis ver muchas mas fotos de la ruta; vistas con zoom de los picos de las panorámicas desde la cumbre, así como los tiempos orientativos del recorrido.
Espero que os haya gustado esta incursión por la montaña leonesa.
Saludos.




















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