El viernes pasado, aprovechando una oferta que me llegó de una tienda deportiva, hicimos una escapada para comprarle a Enol unas botas nuevas; ya venía quejándose hace algún tiempo de que las que tenía le apretaban. Estos críos no paran de crecer y con lo que estiran p´arriba, los pies también crecen proporcionalmente para poder mantenerlos en pié.
Hoy domingo, madrugamos algo más de lo habitual para poder rematar unos trabajos pendientes en las obras que estamos haciendo en casa y comoquiera que a media mañana ya habíamos terminado, en un abrir y cerrar de ojos, nos planteamos ir a caminar algo, tanto para quitarnos el “mono” de monte, como para que Enol pudiese ir acomodándose a sus nuevas botas. Así pues debería ser un lugar cercano, eran ya las doce de la mañana, y sencillo. Un rápido repaso y la diana cayó en el Magarrón. Eva prefirió no acompañarnos en esta ocasión. Estos días está preparando su nuevo montaje de gimnasia rítmica, esta temporada actuará con el aparato cinta, y los entrenamientos, tres horas diarias, la tienen machacada.
En un plis plás, nosotros metimos en una mochila los pantalones de agua, la capa y cuatro casigalinas y salimos en dirección a Tellego a donde llegamos en un cuarto de hora. Subimos a la Mortera pero desde la desviación a la capilla observamos como el pico Bustiello y la Forcona, están cubiertos por la niebla. Sin embargo, hacia la zona del Picu Gallo, está despejado.
Nos llama la atención la crestería del Pico Castiellu, no el que está junto al pico Gallu, sino el que al otro lado de la collada, se abre ya al valle del Caudal en vertiginosa caida sobre Santa Eulalia de Morcin. Desde las casas de Les Linaes no encontramos un camino abierto hacia la collada por lo que descendemos hasta las Casas de Abajo donde, desde la Plaza de Asturias se ve así nuestro objetivo

Tomamos el camino que saliendo por la derecha de dicha plaza

Nos conduce por la parte alta de las Casas de Abajo, con nuestro objetivo a la vista

Y el pico Figares y las canteras de Peñamiel

Así como la Magdalena, a la izquierda de nuestra marcha

Llegamos, poco después, a estas casas

Y el camino nos conduce hasta esta portilla. En un principio intentamos seguir por el camino que hay a su derecha, pero unos cuantos metros adelante es imposible seguir avanzando por él por lo que damos la vuelta y la saltamos.

Por ella accedemos a un prado alargado en el que al final del mismo pasamos por una abertura de su cierre a una zona de cotollas por la que hay un caminuco que nos conduce a esa portilla que se ve en la foto, una vez pasada, con el Pico Bustiellu y La Forcona a nuestras espaldas

La antigua carretera de Mieres, abajo a nuestra izquierda con la zona de los túneles de Peñamiel,

Y el caminuco que nos conduce hacia la collada entre el Pico Gallu y nuestro objetivo.

Donde Enol aprovecha para hacer “amistades”

Tras pasar unas alambradas de espinos, nos dirigimos por unos prados con helechos, hacia el pico Castiellu

Aún hemos de cruzar alguna almabrada más

Antes de estar bajo él y trazarnos una ruta hacia el pico en el que hay una enorme cruz

El desnivel en fuerte y las altas hierbas mojadas están resbaladizas. Aún así avanzamos por la ladera, dando vista al pico Magarrón, al fondo, a nuestra izquierda

Y ganando la crestería a la izquierda del pico que tiene la cruz desde donde ya vemos Santa Eulalia de Morcín a nuestros piés

Desde aquí,una pequeña trepada

Nos aupa a la peña


Desde aquí las vistas, pese a la niebla que nos oculta todo el Aramo son éstas:
La collada, en primer término, con el otro pico Castiellu. Soto de Ribera a su izquierda, abajo y el Naranco cerrando el horizonte

La collada, el Castiellu y el Pico Gallu. A la derecha, el valle que va a Veguín con las naves del polígono de Olloniego

La Mortera de Tellego, con las Casas de Abajo al lado de acá y el polígono de Olloniego sobre ella. A la derecha el Pico Bustiellu y La Forcona y a la derecha de la foto el Magarrón

El Magarrón con el primer plano de la peña de la cumbre

Hacia la otra vertiente, vistas hacia el valle de Morcín con las estribaciones de La Magdalena, a la derecha cubierta por las nubes

La Magdalena cubierta y Santa Eulalia de Morcín a “sus y nuestros” pies

Cubierto por las nubes, el Aramo y la Mostayal

Tras permanecer un tiempo esperando una posible mejoría del tiempo o al menos que despejase, nos vamos de la cumbre. Destrepamos el risco

Y encaminamos nuestros pasos hacia un camino que hemos visto desde la cumbre, que discurre más abajo de la collada para lo que hemos de cruzar unos prados (aquí ya desde el camino)

Y que poco después, a la altura de unas cabañas, se convierte en una pista de uso ganadero que nos lleva a las Casas de Abajo, por la parte baja de la población

llegamos por el que aquí mirando hacia atrás está a la derecha


Llegando de nuevo a la Plaza de Asturias finalizando nuestro recorrido.

Pues esto fue todo. Esperamos que os haya gustado.
Como siempre, en el blog interesantes panorámicas y otros datos de interés.
Saludos.




















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