Creo que no hace falta que os diga cual es mi sitio favorito para raquetear cerca de casa si las condiciones son buenas...
Bueno, pues creo que el reportaje de hoy (sobre la raquetada realizada ayer) va a dejar muy claro los sobrados motivos que tenemos algunos foreros y muchos otros montañeros (entre ellos algunos profesionales) para escoger esta subida para raquetear o hacer ski de travesía...
La de ayer fue una raquetada muy especial, como el titulo de este reportaje menciona. Y lo fue por varias razones que ireis descubriendo a lo largo del reportaje, algunas de ellas realmente sorprendentes, creerme

Lo primero que hizo especial esta raquetada fue la compañía escogida...puesto que fui junto con mi cuñao y un par de grandes amigos que nunca se habían metido en esta subida con raquetas de nieve, aunque si que alguno se habia puesto las raquetas en alguna ocasion anterior...Huelga decir que quedaron entusiasmados...
Lo segundo que hizo especial esta raquetada fue el horario en la que la realizamos...por fuerzas de causa mayor no podiamos salir hacia allí antes de las 15.00 horas mas o menos, realmente tarde...así que planeamos la raquetada plenamente conscientes de que descenderíamos del Angliru ya con la noche encima (menuda pasada por cierto)...
A eso de las 15:45 llegamos al punto donde dejamos el coche, un poco antes de la cuesta conocida como Llagos (a algo menos de 1000 metros de altitud) ...un poco más arriba ya nos calzamos las raquetas...

Con las clásicas vistas hacia el Monsacro

Y hacia la Cordillera, con el Torres como gran bastión de la zona de San Isidro...

Tercer motivo que hizo la raquetada especial...que estrenaba nuevas raquetas...dejé atrás las viejas Quechua que tantas satisfacciones me han dado y estrené unas nuevas Ikoon francesas (un pequeño capricho que me he dado
). Por cierto, que van de maravilla, las recomiendo siin duda. Las venden en Oxigeno...y no llevo comisión, je, je... 

Enseguida los espesores son más que considerables...aqui el grupo en plena ascensión

Vistas hacia la zona central asturiana con las ciudades de Oviedo y Gijón. La visibilidad era perfecta...

Poco a poco vamos ganando altura...el objetivo es llegar arriba antes de que oscurezca...

Arriba el paisaje es espectacular, totalmente invernal, por momentos parece que estamos inmersos en un mundo de hielo y nieve lejano...

Llegando al mirador que hay antes del llano que lleva a la explanada del Angliru...

Vemos ya por primera vez La Gamonal, cumbre señera de esta Sierra del Aramo...

En esta foto aparece la cuarta razón que hizo realmente especial esta raquetada y que después veremos con más detalle...a ver quien adivina antes que son esos supuestos "monticulos de nieve", je, je...

Los ultimos rayos de sol se quieren despedir de nosotros...

Un componente de grupo abriendo huella en nieve virgen...


Ya estamos llegando al final del recorrido...que maravilla de paisaje y de luz


La Gamonal de nuevo...

El Barriscal desde la explanada del Angliru...bendita "blancura infinita"



El Moncuevo desde el mismo sitio...

El grupo recuperando fuerzas y disfrutando del atardecer...

Precioso atardecer, por cierto (foto de mi cuñado)...

Acercandonos al sorpresón del día... los Iglús del Angliru
Sí, sí...habeis oido bien...Iglús como los del Artico 
Increible, verdad???


Había como 6 o 7 iglús, alguno más pequeño y alguno enorme (entrabamos los 4 de pie)...Alguno más de cerca:


El menda lerenda entrando a uno (fotos de mi cuñado)...


Y aquí de pie en el iglú más grandón...perdonar por el careto pero es lo que pasa por hacer el tonto cuando te van a hacer una foto...bueno uno que es así de vez en cuando...

Por cierto la sensación de aislamiento dentro del iglú es realmente alucinante...temperatura agradable, no se siente ni una gota de viento, ni siquiera se oye!!! Con razón dicen que es el mejor refugio natural para pasar la noche en una zona fría y nevada...que listos son los esquimales

Bueno, pues tras disfrutar como verdaderos niños (no era para menos) tocaba bajar. Mucho frío ya pero el descenso bajo la luna menguante iluminando la carretera nevada, y bajo las estrellas que se veian impresionantes fue el perfecto colofón para la que ha sido sin dudas una de las raquetadas más bonitas, especiales y sorprendentes que he vivido nunca...
Espero que os haya gustado

Saludos!





















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