Pues vamos aqui con el primer reportaje de las rutas que hicimos en este viaje a los Ecrins.
Una ruta inolvidable creerme...en mi vida lo pasé tan mal de montaña...

Tras haber llegado a Briancon el viernes 3 de abril, el sábado dia 4 nos levantamos tempranín pa aprovechar la mañana a caminar y la tarde para visitar algún pueblito de la zona, que con Cris embarazda tampoco es cuestión de forzar.
Hasta ahí todo bien....hasta que mi vientre empieza a cobrar vida propia. En menos de media hora pide cita con el "señor Roca" 4 veces...
- Oye Cris...paezme que me sentó algo mal la cena anoche...toy un poco sueltu...
- Pues vaya lata, ¿iremos igual de ruta?
- Claro muyer! Pa eso tamos aquí!! Además tengo algo de apetito así que ya verás como no ye nada.
Tiramos pal buffet del desayuno del hotel y me resigno a tomar 4 cosas que no quiero forzar el estomago.
Cojemos el coche con intención de llegar con él hasta el pueblo de Ailefroide, entrada al Parque Nacional de los Ecrins desde el S-SE.
Primer contratiempo...a partir del pueblo de Les Claux la carretera está cortada así que toca subir a pinrel hasta Ailefroide.
Este es el pueblo de Les Claux.

Tomamos un sendero precioso que se adentra en el bosque y se aleja de la carretera. El letrero marca 1 hora de distancia...
Al fondo ya observamos la mole del Mont Pelvoux que con sus 3943 m. es una de las principales cumbres del macizo de Ecrins, en concreto la tercera más alta de la zona.


Y al ver esta foto de Cris en el camino que atraviesa el bosque quizá os pregunteis...Ondia!!! ¿Que bosque tan raro pa estar en los Alpes, no? ¿Donde están los tipicos abetos? No hay ni una hoja!!!

Pues os explico...precisamente los Ecrins son parque nacional, entre otras cosas, por su riqueza y singularidad vegetal...de hecho de todo lo que conocemos en Alpes (que es bastante, con toda la modestia del mundo
) nunca había cruzado un bosque de roble y haya!!!!Sí como los de aquí....y los Ecrins están llenos de roble y haya y sobre todo de alerce, un tipo de conifera que es de hoja caduca... y que yo ni sabía que existían coniferas de hoja caduca
...es como ver abetos pero sin hojas...se nos hacía rarísimo.Por eso los bosques en aquella zona se encontraban aún sin hoja...que lástima. Aún así la zona estaba preciosa.
Pasamos junto a esta bonita cabaña...

A partir de este momento empiezo a empeorar...la diarrea se ha parado pero me empieza a doler terriblemente el estómago. Pero con este paisaje no puedo darme la vuelta para el coche. Hay que llegar al menos a Ailefroide...



Y ver el Mont Pelvoux lo más cerca posible...

Comienzan las nauseas...pero no consigo vomitar y el estómago me duele horrores...¿cuanto quedará para el pueblo? El cartel marcaba 1 hora y ya llevamos casi 1 hora y media...voy muy chungo pero quiero llegar al pueblo. No le digo nada a Cris de como voy por que no la quiero preocupar... Le digo sólo que voy algo cansado y que me apetece sentarme en este precioso rincón...

Desde el que además sentadito podemos observar otras impresionantes cumbres, todas ellas por encima de los 3000 metros.



Hago de tripas corazón (nunca mejor dicho) y llegamos finalmente hasta Ailefroide. Yo no puedo más...una rabia por que Cris va divinamente y podriamos haber caminado un buen rato más...pero es que he echado mas de dos horas en llegar a un sitio que en condiciones normales no me hubiera llevado más de 50 minutos...
Ailefroide...como podeis observar los robles han dejado paso a los alerces, las coníferas de hoja caduca típicas de los Alpes y en especial de esta zona.



Y esta última foto de la inmensidad del Mont Pelvoux, bajo el que nos encontramos...

Me tiro en el suelo por media hora intentando recuperar un poco de fuerzas...con las nauseas y el dolor de estomago las ganas de vomitar son impresionantes...pero no consigo echar fuera nada más que algo de liquido...la diarrea ha vuelto y la cruda realidad es que aunque he procurado beber estoy un poco deshidratado...no es que sea médico, pero mi orina así lo indica. Además estoy frio como un tempano pero sudo como un gochín...chungo...debo tener algo de fiebre o la tensión por los suelos.
Como habré sido tan burro Dios mío...mi mujer embarazada y yo sin fuerzas y a una hora y media (en el mejor de los casos) del coche...
Evidentemente a Cris no le comentó nada de esto que se me pasa por la cabeza...solo le digo que no me encuentro "muy bien" y que prefiero volver al hotel...pero yo por dentro se que no confío ni en poder llegar al coche de vuelta, aunque a ella le diga lo contrario...
Finalmente y felizmente y sacando hasta la ultima gota de energia de dentro llegamos al coche en menos tiempo del esperado (1 hora y diez mas o menos). Me siento salvado y aliviado

Volvemos al hotel, hablamos con las recepcionistas y una de ellas amabilísimamente nos acompaña hasta la consulta de un medico privado en Briancon. Aunque una vez allí ella tiene que marcharse y ya quedamos nosotros sólos. Pero da igual, estamos super agradecidos a la colaboración del personal del hotel.
Tras "entendernos" con el médico y explicarle lo que me pasaba me atiende un buen rato y el diagnostico es clarísimo...gastroenteritis vírica con fiebre (38 ºC concretamente). Me receta 3 medicamentos, uno pa la diarrea, otro pa los vómitos (había empezado a vomitar ya como un burrín por fin!!!) y otro pa la fiebre y dieta blanda durante unos dias (sólo la hice el dia siguiente que tenía fame corcho!).
Al final todo queda en una anécdota curiosa, y una vez que ha pasado hasta simpática, del viaje....
A la mañana siguiente me levanté como nuevo y a caminar de nuevo por aquellas majestuosas montañas que pa eso habíamos ido!
Pero eso ya será otra historia y otro reportaje...el siguiente.
Saludos!





















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. De todas formas, expresas muy bien que has hecho un esfuerzo sobrehumando intentando sobreponerte ya que el lugar lo merecía todo. No desesperes porque aún así, conseguistéis llegar al pueblo haciendo numerosas fotos..........Además se queda ahí para veces posteriores.
y por mostrarnos tus fotos, :aplause:tu ruta 




