Sin más preámbulos, vamos allá con les afotuques:
1.- Salimos del km 126 de la carretera que sube por el Desfiladero de los Beyos y donde el inicio de la Senda del Cartero está señalizada de esta forma:

2.- El inicio de esta senda es extremadamente tortuoso y de tremendo desnivel, ganando metros de forma brutal. Esta ruta la hacía antiguamente un cartero que repartía fielmente la correspondencia por los pueblos de la zona, quedando bautizada como “La senda del cartero”:

3.- Salvando un desnivel de unos 400 metros en poco más de una hora, nos ponemos en el casi abandonado pueblo de Biamón:

4.- Donde, excepto una de sus casas, el resto están en estado de abandono:

5.- Hecha la parada de rigor para recuperar un poco las fuerzas, tomamos rumbo ahora en dirección a la collada Nochendi:

6.- Sobrepasada la citada collada y girando a nuestra derecha, nos introducimos en un precioso bosque de añejas fallas:

7.- Vamos luego, en dirección a la collada del Toyu, para desde allí y casi inesperadamente entra en la insólita Cueva del mismo nombre:

8.- Esta preciosa cueva hasta tiene escalones de bajada a la misma:

9.- Una vez traspasado el paso subterráneo, hemos de acometer un delicado paso que con la humedad de la pertinente lluvia se hace aún más difícil:

10.- Poco más allá, deberíamos ver cumbres muy conocidas de la zona, pero la niebla y las nubes bajas ………nos lo impiden. Aquí …..asomando un poco……el Carriá:

11.- Preciosos pueblos de verdes praderías, tal como Viego:

12.- Estas son las laderas que “caen” del pico Subes donde la reciente nieve “espolvoreaba sus árboles”:

13.- Ahora tan sólo nos queda auparnos a la collada Boya la Capiella, para luego acceder rápidamente a la cumbre de Peña Salón:

14.- Los últimos metros de la cumbre presentaban una ligera capa de nieve reciente.

15.- Una verdadera pena este día, pues Peña Salón, a pesar de su modesta altitud es un excelente mirador de los picos de alrededor, incluido el Cornión:

16.- Hace frio, llueve y está muy desapacible en la cima, por lo que decidimos bajar a comer al pueblo de Víboli. En el descenso disfrutamos de la panorámica del célebre “ojal”:

17.- Muralla de las estribaciones del pico Subes:

18.- Llegamos al escondido pueblo de Víboli, donde observamos de nuevo los típicos hórreos de tan sólo dos aguadas:

19.- Después de comer en Víbolí, debemos afrontar otro paso delicado de la preciosa ruta: la senda de los Vibolines:

20.- Hemos de extremar las precauciones pues si bien la senda es ancha, hay bastante patio y la roca está muy húmeda por la insistente lluvia:

21.- Algunos tramos son muy estrechos y extremadamente empinados:

22.- Terminada la escarpada senda, salimos a una vetusta braña donde una de sus centenarias cabañas presentan unas enormes “llábanas”:

23.- Luego damos vista al vistoso pueblo de Casielles:

24.- Traspasado el referido pueblo, entramos en un mágico bosque de fallas que presenta este colorido:

25.- Y por último pasamos por el tambièn abandonado pueblo de Caviella que tiene una increíble ubicación (parece que va a caerse de un momento a otro):

Y finalmente, después de 8 horas de travesía, llegamos de nuevo al Desfiladero de los Beyos de donde habíamos partido por la mañana.
Disfrutamos de una preciosa travesía por pueblos casi abandonados en su mayoría y, que de no haber sido por la pésima climatología, hubiésemos disfrutado de unas increíbles panorámicas de todas las montañas cercanas. Pero……ahí se queda para ……..otra ocasión.
Espero haberos entretenido un rato. Un cordial saludo.





















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si me decido a intentar recorrerlo.


