El caso es que el 29 de noche recibí una llamada de un amigo que me propuso ir hasta Pajares, para subir al Pico Brañacaballos (2189 m) con algunos compañeros de trabajo de “la Asturiana” . Ni corto, ni perezoso, en un abrir y cerrar de ojos tenía la mochila preparada y los pinchos afilados (al final un peso inútil).
Por mi parte, aunque había hecho el Tres Concejos desde Pendilla y el Estorbín desde Tonín, no controlo mucho la zona de Pajares, con lo cual el aliciente era aún mayor. Más o menos la ruta de subida es la de las pintas amarillas, que discurre por una pista hasta el tramo final en que se acomete una arista sin complicación alguna, aunque este día estaba un pco venteada. La bajada algo más anárquica y nos tiramos ladera abajo en caída libre. De la nieve prefiero no hablar (ver imagen 14), pues los crampones no salieron de la mochila en todo el trayecto y temo que las raquetas, de haberlas tenido, no fueran suficiente para mantenernos a flote.
1 - El mapa de la ruta:

2 - Cogiendo agua en la fuente de Tonín de Arbás. Nos sorprendió coincidir con tanta gente allí un día de semana.

3- Comenzamos la ruta buscando la parte alta del pueblo hasta el río, donde parte una buena pista en dirección NE aprox.:

4 – Este año sí nevó en condiciones. Éste quedó sin coche hasta la primavera:

5 – Al final del pueblo se cruza el río por un puente de hormigón y comienza la pista, que se sigue hasta encontrar una bifurcación. Nosotros tomamos la de la derecha, pues la de la izquierda continúa por todo el Valle del Cuadro y nos serviría para acercarnos a la base del Estorbín de Valverde:

6- La nieve está muy blanda y aun por la pista el andar es penoso, además el día no promete mucho, pues está muy cerrado en niebla:

7 – Primera parada para reagruparnos, ¿qué hacemos, merecerá la pena continuar?

8 – Al final ganó el sí y seguimos hacia arriba con buen humor. Aunque no lo parezca esto en verano es una pista muy cómoda de andar:

9 – Una nueva paradina y el tiempo pretendiendo engañarnos, “Mira, parez que quier abrir”:

10 – Los de delante tiran y no se atreven a mirar atrás, no vaya a ser que haya que hacer un nuevo referéndum:

11 – Por fin se terminó la pista y comenzamos a subir el tramo final por la ladera sur, que afortunadamente no tiene demasiada nieve. Pero la niebla continúa y ni el GPS se aclara sobre dónde esta el picu:

12 – Como el que la sigue la consigue, aquí estamos EN LA CUMBRE del BRAÑACABALLOS. Hacía tantísimo frío que no pudimos ni comer, tan solo foto y para abajo, pero mereció la pena, las vistas hacia los cuatro costados eran idénticas: de un blanco inmaculado. Habrá que volver otro día:

13 – Ironías del destino, cuando nos tiramos ladera abajo, de nuevo parecía que el día iba a abrir:

14 – Si la subida fue incómoda, la bajada no lo fue menos, en algunos sitios ponías el arco del triunfo a enfriar:

15 – Oye, que abre el día:

16 – Pues abrió. Por que es tarde, sino subíamos otra vez a sacar más fotos:

17 – Un saludo:





















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, ni el Cellón he subido nunca
y el Estorbin ya empieza a ser la historia interminable, porque ya va para dos años largos los que llevamos con idea de subirlo y si no llueve, nieva, o los dias son muy cortos (la ruta pensada es larga) o .... no apetece 






. En fin...hhhhhhhh...es una ruta muy apropiada para, en la mayoria de su itinario, hacer uso de las raquetas. Pero bueno, hay que consolarse porque, a fin de cuentas hicistéis cumbre y en un gran mérito .



