Itinerario: Espinaredo – Raicedo – El Pedrosu – Collado Niañu – picu Niañu – collado Niañu – Peña Brava – Collado Andolléu – El Pedrosu – Raicedo – Espinaredo.
Distancia total aprox.: 17,4 km.
Tiempo total empleado: 6 horas y 17 minutos.
Desnivel de subida: 824 m.
0.- Mapa del trazado del itinerario de la ruta (I.G.N.)

1.- El lugar de inicio de la ruta se sitúa en el bonito pueblo de Espinaredo, conocido por albergar entre sus casas y calles uno de los conjuntos de hórreos en mejor estado de conservación de toda la región, formando un conglomerado que resalta los valores etnográficos rurales más ancestrales de nuestra cultura.
No podemos desperdiciar la oportunidad de perdernos por entre estos vetustos hórreos, observándolos atentamente desde todos los ángulos posibles para apreciar la enorme riqueza arquitectónica del trabajo de la madera que nos ofrecen.
En la plaza del pueblo, junto a la iglesia, podemos dejar estacionado el coche.
4.- Conjunto de hórreos de Espinaredo.

6.- Conjunto de hórreos de Espinaredo.

2.- Abandonamos el pueblo por la misma carretera local PI-4, tomando dirección hacia Riofabar y La Pesanca, pasando junto a la restaurada casa del molino Abiaos, y una bien cuidada casa con finca y hórreo, situados junto al cauce del río Espinaredo, el cual discurre continuamente muy próximo a la carretera.
18.- Casa con hórreo y finca a la ribera del río Espinaredo.

3.- Tras aproximadamente 1,6 km. llegamos al lugar donde está ubicado el Hotel-Rte. Los Avellanos, junto al cual hemos de tomar la carreterina que se desvía hacia la izquierda con dirección a El Pedrosu.
19.- Desvío de la carretera PI-4 para tomar la “carreterina” que va a El Pedroso, junto al Hotel-Rte.

4.- Por esta estrecha carretera, cuya desgastado y deteriorado asfalto acusa el paso del tiempo y el abandono en su conservación, vamos contemplando sobre los prados contiguos al cauce del arroyo de La Felguerina, los efectos de la fuerte helada caída la noche anterior, a los que cubre con un perenne denso manto blanco, que se perpetúa en invierno día a día al no ser prácticamente alcanzados por los rayos solares.
En lenta y cómoda subida, dejando atrás estacionados algunos todo-terreno de cazadores, nos aproximamos a la aldea de Raicedo, constituida por apenas dos casas con cuadras y hórreo (una de ellas restaurada y bien conservada), y desde donde ya podemos atisbar a lo lejos, en el final del valle, la cima del pico Niaño asomando tímidamente.
22.- El pico Niaño, desde Raicedo. (con zoom)
23.- Aldea de Raicedo.

5.- Vamos dejando atrás Raicedo, continuando la marcha valle arriba por la carretera, encontrándonos en la margen izquierda una amplia y llana finca en donde se sitúa una bonita casa de piedra. Desde aquí también podremos contemplar más claramente el pico Niaño, que se nos muestra por encima de los árboles de la zona boscosa de los montes situados por delante; pasando posteriormente junto a la casería de El Campón.
26.- La cima del pico Niaño empieza a asomar tímidamente, después de dejar atrás Raicedo.
Unos metros más allá sale hacia la derecha una pista, que atraviesa por un sólido puente el arroyo de La Felguerina, y comunica con el vecino pueblo de Cuerrias, que también tiene acceso por la carretera PI-4.
6.- Luego llegamos al pueblo de El Pedrosu (aunque más que pueblo es una pequeña aldea con pocas casas), donde finaliza la “carreterina” asfaltada.
29.- Llegando al pueblo de El Pedroso

A la entrada del pueblo, junto a las primeras casas, nos encontraremos un cruce de caminos en forma de “Y”: el camino de la izquierda se adentra hacia el valle del arroyo Llaranes (lugar por donde también se puede subir hacia el Niaño); pero nosotros tomaremos el empedrado camino de la derecha que arranca entre las casas del pueblo.
33.- Dejamos atrás El Pedroso, y tomamos el camino empedrado.

7.- Por este camino, que a tramos conserva su original empedrado, vamos subiendo lentamente por el valle del arroyo de La Felguerina, cuyo cauce podremos ir viendo hacia nuestra derecha. En esta zona tampoco apenas entra el sol y los prados están totalmente blancos a causa de la helada.
Casi al final de este tramo ya podemos divisar al fondo, hacia lo alto, la crestería de peña Brava y el collado Andolléu.
35.- Peña Brava y el collado Andolléu, tomada poco después de dejar atrás el pueblo del Pedroso y antes de llegar al cruce de caminos: collado Niaño – collado Andolléu.

8.- Llegamos a un nuevo cruce de caminos, ubicado en el paraje denominado Pereda. Aquí el camino por el que veníamos se bifurca en dos, que toman trayectorias totalmente divergentes: el camino de la derecha arranca sin desnivel para a los pocos metros cruzar el arroyo Brañanueva y dirigirse hacia el collado Andolleú, éste será el itinerario en el camino de regreso; el camino de la izquierda, que es el que tomaremos, comienza afrontando una empedrada cuesta.
Una tablilla de madera tiene grabadas las dos posibles direcciones a seguir: Niaño (hacia la izquierda) y collado Andolléu (hacia la derecha).
Desde esta encrucijada podemos observar la crestería de peña Brava.
9.- El camino sube por la ladera del contrafuerte meridional del pico Niaño, permitiéndonos verlo ya claramente en toda su plenitud, así como el collado del miso nombre que se sitúa a su derecha.
Pasamos al lado de varias cabañas, por donde finaliza el camino que se convierte en un estrecho sendero, claro y visible y muy marcado sobre el terreno.
Podremos disfrutar también de unas espléndidas vistas de todo el valle del arroyo de Brañanueva,
48.- Panorámica del valle del arroyo de Brañanueva, subiendo hacia el collado Niaño (que se atisba al fondo)

y del valle del arroyo de La Maraona,
40.- Panorámica del valle del arroyo La Maraona, tomada subiendo hacia el collado Niaño.

la crestería de peña Brava, el collado Andolléu, la crestería de la Cuerda de los Pozales, y a nuestras espaldas el largo valle por donde discurre el arroyo de La Felguerina, destacando las casas del pueblo de Cuerrias, ubicadas en un montículo.
42.- Subiendo hacia el collado Niaño, panorámica del valle del arroyo La Felguerina. Al fondo el pueblo de Cuerrias.

10.- El sendero va a confluir a la cabecera del nacimiento del arroyo de Brañanueva, al pie del collado Niaño, desde donde se extiende este espacioso valle cuyo fondo está cubierto de luminosas praderías. Aquí se sitúa la esclarecida y despejada campera del collado Niaño, flanqueada a la izquierda por el mismo pico Niaño y a la derecha por la crestería de peña Brava.
11.- Comenzamos a remontar la ladera por un sendero que al principio discurre por una zona de matojos y monte bajo, saliendo más arriba a una despejada terraza en cuya pradería pastan varios caballos.
50.- Subiendo hacia el pico Niaño, desde una terraza situada a mitad de la ladera.
El tramo final de la ladera es más bien pedregoso y sin casi vegetación.
12.- Finalmente llegamos a la afilada atalaya del pico Niaño (1.074 metros de altitud), en cuya cima hay colocada una pequeña cruz metálica, en cuyo crucero hay adosada una placa con la siguiente inscripción: “G. M. Vízcares – Infiesto. Picu Niañu 1.075 m. novbre-78”.
64.- En la cima del pico Niaño.
65.- En la cima del pico Niaño. Al fondo los Picos de Europa (nevados).
Por detrás del crucero tiene adosado el buzón de cumbres, un cilíndrico tubo metálico, que se abre y cierra a rosca. Cerca de la cumbre, en la loma de la crestería septentrional se yergue una gran roca, cuya rara morfología atraerá rápidamente nuestra atención, llamada parece ser del Diablu (Diañu) [¿tendrá algún tipo de relación con el propio nombre del pico?]
Podremos divisar desde aquí en la lejanía los Picos de Europa,
54.- Desde la cima del pico Niaño: los Picos de Europa.
el pico Vízcares, las Sierras del Sueve;
56.- Desde la cima del pico Niaño: la Sierra del Sueve.
La Escapa, del Cuera y Peña Mayor;
57.- Desde la cima del pico Niaño: al fondo la Sierra de Peñamayor.
y más cercanas la crestería de peña Brava,
59.- Desde la cima del pico Niaño: peña Brava y el collado Niaño.
la Cuerda de los Pozales, la Sierra de Aves, el valle del arroyo de La Felguerina, así como las estribaciones occidentales del mismo Niaño, donde sobresalen el pico La Rasa (999 m.), el Cerro La Escoba (983 m.) y el Cerro Sobrepiedra (934 m.); y la Sierra de Pesquerín.
72.- Panorámica del valle del arroyo de La Felguerina.

74.- Panorámica del pico La Rasa (999 m.) a la derecha, Cerro La Escoba (983 m.) en el centro, y Cerro Sopiedra (934 m.) a la izquierda.

76.- Panorámica de la Sierra de Pesquerín (en primer término) y al fondo la Sierra del Sueve.

Vista panorámica desde el pico Niaño

Vista panorámica desde el pico Niaño

13.- Retornamos nuevamente al collado Niaño, y desde aquí afrontamos la empinada ladera de subida a la crestería de peña Brava, a través de un desdibujado sendero que en ocasiones se ramifica y se pierde su rastro, pese a lo cual no ofrece ningún inconveniente o problema.
79.- Panorámica del pico Niaño, y la collada del mismo nombre, tomada subiendo hacia la crestería de peña Brava.
14.- Continuamos la marcha por lo cimero de esta acerada crestería que nos lleva directamente a situarnos en su punto más elevado: peña Brava, marcado por una larga vara de madera adosada y sujeta a uno de los hierros que conforman la alambrada de espino, cuya finalidad es evitar que el ganado se despeñe por las abismales caídas de la vertiente oriental.
En su tramo central esta crestería se asemeja a un alargado cuchillar rocoso que fácilmente podemos recorrer por lo más cimero, aunque lo escabroso de algún pequeño tramo nos obligue a desviarnos ligeramente hacia la derecha perdiendo algo de altura.
82.- Panorámica de la cima de peña Brava y el pico Niaño, al fondo.

15.- De esta forma llegamos a la campera del collado Andolléu, donde los restos de cercados de piedra (“murias”) que delimitaban antiguos pastizales, nos encaminan a pasar por delante de las ruinas de ancestrales cabañas de piedra, en la actualidad engullidas por la vegetación. A pocos metros, pero hacia la otra vertiente, se levanta al cobijo de varios árboles, un “pedazo” casa de reciente construcción totalmente forrada de piedra, con un largo corredor que la rodea; ¿pudiera tratarse de algún albergue de montaña o refugio de alguna sociedad de cazadores?
90.- Panorámica de la crestería de peña Brava y el pico Niaño, desde el collado Andolléu.

Sobre la alomada campera, que extiende sus verdes pastos hacia ambas vertientes, pastan parsimoniosamente un pequeño grupo de caballos, alrededor de la fuente con abrevadero de bañera, de la que mana un generoso chorro de frías aguas.
16.- Hasta este collado llega una pista ganadera, algo deteriorada en la actualidad, la cual hemos de tomar en descenso. Esta pista baja a media ladera del contrafuerte que desciende de la crestería de la Cuerda de los Pozales, quedando más abajo hacia nuestra derecha el fondo del valle del arroyo de La Maraona, por donde se dispersan las cabañas que conforman las vetustas majadas de La Sapera, Las Galleras y Fuentenueva, entre las cuales se movían varios cazadores con sus perros, buscando quizás algún jabalí abatido.
Todo este trayecto de bajada podremos ir disfrutando de buenas vistas panorámicas del pico y collado Niaño, el trazado del sendero que discurre ladera arriba del valle del arroyo de Brañanueva, por donde hemos realizado el itinerario de subida a dicho parajes, la crestería de peña Brava, .....
101.- El pico Niaño, desde la pista que baja del collado Andolléu a la majada Pereda.
17.- Llegando casi al fondo del valle pasamos junto a las cabañas de la majada Campera Gapito, situadas sobre despejados pastizales, lugar donde el trazado del camino hace un pronunciado giro a la derecha que nos introduce directamente a la zona boscosa y más tupida del valle, por donde discurren los arroyos de La Maraona y Brañanueva, los cuales juntarán sus cauces unos metros más abajo formando el arroyo de La Felguerina, para finalmente salir al cruce de camino de Pereda (punto nº ocho). Y desde aquí retornar por camino ya conocido y andado hasta Espinaredo, donde había dejado el coche aparcado.
* Pinchar para ver el video de la ruta:




















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, no se como fuistes capaz de hacer las fotos, con la helada que habia era para dejar la mano en el bolso 
, je!, el otro día al mensaje de Aldem sobre la sierra de Pesquerín respondía yo:
. Preciosa ruta para días de otoño o invierno. Seguro que este año algo cae por la zona, ya vereis.
. Me encanta esa zona de Piloña, tiene un sinfin de posibles recorridos entre los que están este que nos muestras.
.











